El sindicato Solidaridad ha reforzado su campaña en la comarca del Besaya con un mensaje más contundente contra la deslocalización industrial y el impacto de las políticas climáticas en el tejido productivo.
En el marco del ERE de Solvay, la organización ha denunciado que muchas empresas están trasladando su producción fuera de España en busca de menores costes, lo que —según defienden— está dejando sin futuro a comarcas históricamente industriales como el Besaya.
A través de pegadas de carteles y acciones en la calle, Solidaridad ha señalado directamente a las políticas climáticas impulsadas desde Bruselas y asumidas por el Gobierno de España, a las que acusa de “condenar” a la industria nacional con regulaciones y costes energéticos que consideran inasumibles.
El sindicato sostiene que esta combinación de deslocalización y presión normativa está provocando el cierre progresivo de fábricas, la destrucción de empleo y el debilitamiento de la soberanía industrial española. Frente a ello, reivindica la defensa de la industria como una cuestión “patriótica” y exige medidas que prioricen la producción nacional y la protección de los trabajadores.
Con esta campaña, Solidaridad continúa ampliando su presencia en Cantabria, posicionándose como un actor cada vez más activo en el debate sobre el futuro industrial de la región.







