Desde el máximo histórico de habitantes del año 1996, 185.140, hemos pasado a los actuales 175.736, perdemos vecinos a un ritmo anual de entre 1500 y 2000. Hemos de tener una ciudad que se adapte a sus vecinos, una ciudad que podamos pagar.
Para La Unión, Santander, la capital de Cantabria “es una ciudad que no para de morirse”, como lo demuestra el Padrón oficial a fecha 1 de Enero de 2014 que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística.Rafael Sebrango, el Presidente de la formación, lamentó que “fue en el año 1996 cuando Santander alcanzó el número de habitantes máximo de toda su historia, 185.410”, cifra esta de habitantes a la cual “nos acercamos en el año 2001, con 185.231”, para pasar a “una pérdida ininterrumpida de habitantes, hasta caer a los 175.736 que refleja el Padrón oficial” publicado esta misma semana por el Ine.“La pérdida de vecinos de Santander, no tiene mucho que ver con la crisis, pues hubo un repunte de 398 vecinos en 2009”, sino que, apuntan en LA UNIÓN (LU) “tiene más que ver con la política municipal de escaparate y fuegos de artificiales”.La merma de población “es constante desde hace 19 años”, y aún falta por computar los vecinos que se han ido a lo largo del año 2014, que, auguran “serán más que los 1.400 que se fueron el año pasado”.“Santander expulsa a las clases medias y a sus jóvenes”, y la raíz del problema “no es externa, es interna, y radica en quienes ocupan y han ocupado siempre el edificio del Ayuntamiento”.“Necesitamos una ciudad que podamos pagar”, manifestó Sebrango, “una ciudad sostenible financieramente para sus vecinos. O cesa la política municipal, constante en estos años, de grandes gastos, como si viviéramos en otra época”, o, indicó “seguiremos perdiendo cada año entre 1.500 y 2.000 habitantes”.“Cada día es más difícil pagar el IBI y el resto de impuestos y tasas municipales”, dándose ya situaciones dramática “donde hay jubilados que necesitan más de una paga para pagar al Ayuntamiento por su vivienda”.En este período de tiempo, recuerdan desde la formación política “Santander ha privatizado el agua y las basuras”, lo cual “lejos de ser un beneficio para el vecino de Santander, ha supuesto un incremento de sus cargas por vivir en la ciudad”.“Los ingresos de la privatización del agua se han dilapidado en un abrir y cerrar de ojos”, y, añaden “comprar la reelección de nuestros Alcaldes resulta cada vez más caro”.Incluso, señaló Sebrango, “los precios de la alimentación no guardan relación con el mermado poder adquisitivo del santanderino medio”.“Se hacen obras excesivamente caras, como si fuéramos ricos”, lo cual, afirmó Sebrango, “se hace por un afán de figurón”, y puso como ejemplo “las millonarias baldosas, que se han instalado por todo el centro de la ciudad”.Mientras tanto, lamentan en La Unión, “se maltrata el gran atractivo turístico de la ciudad, El Sardinero, en creciente estado de abandono”, y donde, además, indicó “hacemos cada día más difícil al turista su acceso”.“Santander necesita redimensionar la mentalidad de su Corporación Local”, para lo que “es forzoso la sustitución de quienes vienen arrastrando rutinas de funcionamiento desde hace 20 años”, que, “que se van pasando en mano Alcalde tras Alcalde”.Finalmente La Unión defendió que la Corporación Municipal de Santander “se ha de adaptar a sus vecinos”, y no como ocurre con el actual equipo de Gobierno, encarnado por el Alcalde De la Serna “que obliga a los vecinos a adaptarse a una ciudad cada día más cara”, donde “demasiados abandonan y se van, y los que se quedan lo hacen a base de empobrecerse” para el sostenimiento de “las crecientes cargas municipales”.NOTA: Se acompaña gráfico elaborado por el Instituto Nacional de Estadística, publicado el día 22 de Diciembre de 2014, disponible en su página web.





