Ambos hicieron frente común para presionar a la Francia de Emmanuel Macron para que el gaseoducto sea una realidad y reforzar así la resistencia ante la dictadura energética del gas ruso.
El presidente del Gobierno,Pedro Sánchez, y el canciller de Alemania,Olaf Scholz, manifestaron su sintonía en laCumbre Hispano-Alemanacelebrada ayer en La Coruña.
Ambos hicieron frente común para presionar a la Francia deEmmanuel Macronpara que elgaseoducto Midcatsea una realidad y reforzar así la resistencia ante la dictadura energética del gas ruso.
Por otra parte, reconocieron que elproyecto del escudo antimisiles europeoes una realidad, pero pospusieron cualquier planificación para otro momento.
El14 de octubreambos líderes volverán a encontrarse, en Berlín.
Era la primera ocasión desde 2013 que se recuperaba este formato deencuentros bilateralesal más alto nivel entre los 2 países. Y se producía en un momento crucial para Europa, marcado por la guerra en Ucrania, la crisis energética, las tensiones inflacionistas, la necesidad de reformar el mercado eléctrico en la UE, la dificultad en el aprovisionamiento energético y el fortalecimiento de la unidad euroatlántica en materia de seguridad y defensa.
España y Alemania dijeron vivir «un momento degran sintonía política, con 2 gobiernos de coalición deidentidad progresistaque expresan una profunda complicidad y cercanía».
La relación económica no puede ser más relevante: Alemania es el mayor proveedor de España y el segundo destino más importante de las exportaciones hispanas.
«En los asuntos europeos, cuandoEspaña y Alemania caminan de la mano, existe un gran potencial para desbloquear acuerdos y avanzar en la integración», destacó Sánchez.
Ambos gobiernos manifestaron la necesidad de avanzar en la reducción de la dependencia de los hidrocarburos rusos, la descarbonización y la transición verde, la reforma del mercado eléctrico europeo y la consecución de precios asumibles para la industria y los consumidores domésticos, en especial los más vulnerables.
Por ello, Scholz reiteró su apoyo a la creación del gaseoducto Midcat y que esté listo para 2025. Francia sigue posponiendo el proyecto pero ambos mandatarios presionaron más si cabe a Macron para que desbloquee la situación.
Alemania y España piensa que estratégicamente es una gran respuesta a Rusia: la interconexión de la Península Ibérica con el resto de Europa aumentaría la seguridad del suministro en toda la UE sin dependender del este.
Y ayer fue la comidilla política al filtrarse que ambos mandatarios podían debatir la creación de unescudo antimisilesde defensa europeo y en el que España sería parte esencial a nivel territorial. El objetivo esblindarse ante el potencial militar de Rusia.
Pero Sánchez y Scholz se limitaron a reconocer que es un proyecto en la mesa, pero sin fecha ni más pasos datos. Elpresidente español lo descartaba por ahora: «La relación que tenemos es extraordinaria en todos los ámbitos. No hemos tratado este tema, en cualquier caso, cuando sea objeto de estudio, lo haremos sin ningún problema».
El canciller alemán, por su parte, explicaba : «Este temano lo hemos comentado y no estaba en la agenda. Es una medida que tiene que ver con la política de Defensa alemana. Nosotros vamos a establecer un escudo con 4 niveles para una defensa antiaérea. Es algourgente para el país, dada la amenaza en nuestra vecindad».





