En Cantabria estos ahorros se centran en Renfe, Feve y los transportes públicos de Santander y Torrelavega, principalmente, pero también en aquellos otros que cuenten con transporte de titularidad pública.
Este jueves, 1 de septiembre, se inicia la temporada de vigencia de losabonos transportes gratuitoso conimportantes descuentospara los usuarios, como parte del plan de ahorro energético y respuesta a la crisis inflacionaria. En Cantabria estos ahorros se centran en Renfe, Feve y los transportes públicos de Santander y Torrelavega, principalmente, pero también en aquellos otros que cuenten con transporte de titularidad pública.
El Gobierno aprobó esta medida parafomentar el uso del transporte públicoy minimizar el del privado, intentando así unmenor consumo de carburantes y otros tipos de energías, con el objetivo de hacer frente al dilema que viene en el futuro de cara a la crisis de precios y disponibilidad de algunos productos energéticos, derivado todo ello de laguerra de Ucrania. También se busca ayudar a las economías familiares en una época con fuerte inflación, en estos momentos superior al 10%.
La ministra Isabel Rodríguez, destacaba ayer que «lostransportes públicos van a ser más públicos, una seña de identidad de este Gobierno, que reivindica lo público como una medida de igualdad, para dar más oportunidades y ofrecer un desarrollo más justo en nuestro país».
La portavoz del Ejecutivo presumió del «gran esfuerzo realizado por el Gobierno» para que los transportes que dependen del Estado «sean gratuitos tanto desde el ferrocarril como desde la carretera, y ayudando a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos para que también la carretera y los transportes públicos puedan tener un descuento de al menos el 30%».
Desde este 1 de septiembre cree que habrá «un menor esfuerzo económico para las familias» para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra.
Rodríguez recordó que, además, estas medidas tienen «otros 2 elementos: uno, el ahorro de emisiones de CO2 ycombatir el cambio climático, estimándose un ahorro entre el 60% y el 80% de emisiones con la utilización del transporte público y dejando de utilizar nuestros vehículos. Y segundo, ganamos en autonomía, en independencia de suministro energético».
Las medidas estarán vigentes, al menos hasta el 31 de diciembre, y podrían ser prorrogadas si continúan las dificultades de cara a los precios energéticos, sobre todo teniendo en cuenta que 2023 es año electoral.





