Título: “MACHO”
Género: Monólogo teatral participativo
Autor. Actor: JUAN TRUEBA
Director: SERGIO MAGGGIOLODiseño sonoro: Jesús Llata
Iluminación: Ángela Renedo y Gabriel Rodríguez
Diseño: Víctor Pernas
Producción: TRUEBA&TRUEBA (QUIQUE TRUEBA)
Crítica: Los Hermanos Trueba, productos genuinos, salidos de la Escuela de Arte Dramático del Palacio de Festivales de Cantabria, según propias afirmaciones, no solo una escuela donde se aprenden los temas propios de la profesión, es también una escuela de vida.Ellos desde Cantabria han conquistado la escena a fuerza de evolucionar. Ahí está uno de sus espectáculos, ya famoso, al menos a nivel nacional, “Treinta obras en una Hora” .Ahora con “Macho” el monólogo se convierte en sui géneris, dado que en escena, además de otros elementos, todos muy teatrales, esta el autor y protagonista, Juan Trueba. Pero hay esta la cuestión, también la posibilidad de ser interpretada la función por todo un aforo, en este caso lo fue por parte de algunos asistentes a la llamada Sala Talleres del Palacio de Festivales.
El caso abordado, un hombre santanderino de 35 años heredero de una fuerte masculinidad, convencido de haber heredado, terminan convirtiéndose sus pensamientos en una carta de vida dirigida a su hijo. Ello provoca la participación del público, mezclándose, el argumento primitivo, en una especie de foro cuyas consecuencias, pueden diferenciarse en una segunda representación.Parte de un escenario con dos tipos de iluminación, una para ambientar el macho lobo de la manada, lo que de alguna manera nos sentimos o queremos sentirnos. La otra para marcar los devaneos del protagonista. Un hombre, insistimos, de 35 años, natural de Santander. Posiblemente el actor autor, que expone su texto elaborado, a los cambios de cada miembro del público que protagonizan sin esperarlo. Haciendo los diferentes papeles con sus propias personalidades.Otras novedades del montaje. Que en el trascurso de la función, el protagonista se convierte en otra persona cercana a los sentimientos personales del espectador.
Un montón indeterminado de sillas se convierten en auténticos escenarios, donde se desarrollan los consejos del padre y las ideas a trasmitir al hijo.Un desarrollo teatral que aporta novedad, interpretado con mucha naturalidad por Juan Trueba y la excelente colaboración del Público. Una forma acertada para encontrar en el teatro nuevas maneras de ofrecer sensaciones.



