Danielle no afecta a tierra, pues esta en medio del océano a 900 millas (1.590 km) al oeste del archipiélago portugués de las Azores.
Según ha informado ‘Meteored’, las previsiones apuntan a un movimiento de este ciclón hacia el noreste durante los próximos días y sobre el norte de las Azores, donde a partir del próximo jueves 8 de septiembre podría comenzar a debilitarse, especialmente si el desplazamiento se produce hacia aguas más frías. Con respecto a su llegada a Europa, los primeros pronósticos apuntaban a que podría fluir hacia el noroeste de Europa, sin descartar una llegada al noroeste peninsular y a las Azores.
Danielle volvió este domingo a alcanzar la categoría de huracán en medio del Atlántico, mientras la tormenta tropical Earl azotaba con viento y lluvia las islas de Sotavento y las Vírgenes, además de Puerto Rico, según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE.UU.
Danielle, que el viernes se convirtió en el primer huracán del año 2022 en la cuenca atlántica, recuperó la fuerza perdida el sábado y ahora sus vientos máximos sostenidos llegan a 75 millas por hora (120 km/h), con ráfagas más fuertes.
Danielle no afecta a tierra, pues esta en medio del océano a 900 millas (1.590 km) al oeste del archipiélago portugués de las Azores.
EL HURACÁN DANIELLE: PREVISIONES
Como siempre, la previsión meteorológica no es totalmente exacta, por eso mismo, porque es una previsión. De esta manera, los expertos barajan distintos escenarios dependiendo del desarrollo de este huracán. ¿Existen posibilidades de que llegue a España? Lo cierto es que sí, pero las posibilidades son muy bajas, concretamente del 10%, por lo que lo más seguro es que se quede cerca de las Azores, donde empezará a perder fuerza. Afectará fundamentalmente a la mar y al tráfico naval, pero lo cierto es que seguramente no afecte en ningún sentido a zonas terrestres.
En cualquier caso, si llegase a Galicia sería ya bastante debilitado, por lo que las costas gallegas no vivirían un vuelco especialmente duro de cara a lo que suele haber acostumbrado en septiembre en esas latitudes de la Península Ibérica.
Cabe entender que el surgimiento de un huracán en estas latitudes hace pensar en una ‘tropicalización’ de los territorios más al norte de lo que hasta ahora eran los climas tropicales.
LO QUE DICE RTVE
Al oeste de las Azores, un potente ciclón tropical se ha convertido este viernes en elprimer huracán de la temporada.’Danielle’, como se le ha bautizado desde que alcanzó la categoría de tormenta tropical, está a unos 2.700 kilómetros al oeste de la península, en medio del océano Atlántico.
Según ha informado este sábado el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE.UU., «Danielle» se mantiene «casi estacionario» en aguas abiertas con vientos máximos sostenidos de 75 mph (120 km/h), pero no representa peligro para tierra.
El NHC, con sede en Miami (Florida) prevé en su boletín más reciente que el sistema se fortalezca algo más durante las próximas 48 horas. Los vientos con fuerza de huracán se extienden hacia afuera hasta 30 km desde el centro y los vientos centrales y con fuerza de tormenta tropical se extienden hacia afuera hasta 185 kilómetros.
Si bien su dirección es clara hacia Europa, la Agencia Estatal de Meteorología llama -por el momento- a la calma: «Las probabilidades de que afecte a España son muy bajas, inferiores al 10%, aunque podría, eso sí, originar mal estado de la mar en nuestro entorno”.
El equipo de El Tiempo de TVE nos ayuda a profundizar en los distintos escenarios. “Estamos hablando, como mínimo, de un plazo de una semana más o menos para que se acerque. Sería hacia mediados de la semana próxima, así que hay que ir con mucha cautela”, desarrolla el meteorólogo Andrés Gómez, que coincide en que “de momento lo más probable es que el impacto sea muy bajo”.
“Eso no quita que los distintos modelos meteorológicos con los que vemos la evolución del tiempo sí que nos indican algunas trayectorias en las que se acercaría a la península, sobre todo hacia el noroeste. También cabe la posibilidad de que se vaya más al norte y afecte hacia Islandia o el Reino Unido”, prosigue, sobre las distintas posibilidades que se pronostican por ahora.
Pero la trayectoria no es el único factor a tener en cuenta. La intensidad que pueda alcanzar el ciclón tropical en las próximas horas no será la misma dentro de unos días. “El sistema, a medida que se vaya encontrando con aguas más frías y con condiciones menos propicias para conservar sus características propias, probablemente acabaría convirtiéndose en una borrasca, quedaría extropicalizado”, afirma Gómez.
Es decir, los ciclones suelen perder sus cualidades “tropicales”, cuando se alejan del trópico y sus aguas cálidas. De acuerdo con el meteorólogo de TVE, “son sistemas que se encuentran muy cómodos en zonas de mar caliente, con poco viento en altura… diferentes condicionantes que se dan muy específicamente en esa zona ecuatorial del planeta”. De este modo, conforme van subiendo de latitud y desplazándose hacia otras zonas más frías, van desapareciendo las condiciones atmosféricas necesarias para alimentarse y seguir ganando fuerza.
En cualquier caso, ‘Danielle’ ya viene marcada por algunas anomalías. Se ha formado en el Atlántico, como es habitual, pero “inusualmente muy al norte”, afirma Andrés Gómez. El motivo no es otro que la elevada temperatura de ese océano este año, igual que ha ocurrido en el Mediterráneo.
Y llega con fuerza. Es previsible que alcance la categoría 2 como huracán, esto es, cuando los vientos alcanzan velocidades entre los 154 y los 177 kilómetros por ahora. En cambio, antes se hablaba de tormenta tropical, y no de huracán, porque se mantenía entre los 63 y los 118 km/h.
Además, es la primera tormenta tropical de una temporada que está siendo tardía. Desde junio, cuando empieza la época de estos fenómenos, en el Atlántico solo ha habido tormentas tropicales que no han logrado prosperar. Dicho esto, “entra dentro de lo normal que se forme en esta época del año”, puntualiza Gómez, que recuerda que pueden darse hasta noviembre.
Curiosamente, fue un físico de AEMET, J.J. González Alemán, el dio uno de los primeros avisos de la presencia de ‘Danielle’, a mediados de esta semana en Twitter. En su cuenta personal, insistía en las características «anómalas» de la tormenta, que evolucionaba a gran velocidad. Las incógnitas se irán despejando en los próximos días, aunque su ciclo de vida puede extenderse más de diez días.
En los últimos años, existe la percepción de que los fenómenos adversos son más frecuentes y destructivos; y los datos lo avalan. Según la AEMET, el número de huracanes formados en el Atlántico se ha incrementado pasando de un promedio de 12 ciclones nombrados por temporada, seis de ellos huracanes entre 1981 y 2010, a 14 ciclones nombrados por temporada, siete de ellos huracanes, entre 1991 y 2020.
Este mayo, a las puertas de la temporada de 2022, los técnicos de la agencia meteorológica de Estados Unidos, la NOAA, pronosticó un 65% de probabilidad de una temporada por encima de lo normal, un 25% de probabilidad de una temporada casi normal y un 10% de probabilidad de una temporada por debajo de lo normal. Y señalaban dos causas: las temperaturas del océano Atlántico por encima del promedio -ya comentado- y otro fenómeno en curso conocido bajo el nombre de ‘La Niña’.
““También la cantidad de lluvia torrencial asociada a los ciclones tropicales”“
“Es una anomalía en la temperatura superficial del mar, en este caso en el Pacífico, y que tiene repercusiones”, explica el meteorólogo de TVE, Andrés Gómez. Porque lo que ocurre en el Pacífico repercute en el Atlántico, y al revés: “Las llamamos teleconexiones y es la idea de que es un sistema complejo que está conectado. Se ha descubierto que anomalías, por ejemplo, de la temperatura del mar, de tipo de presión atmosférica y otras variables, pueden tener repercusión en otros puntos muy alejados del planeta. Está demostrado que hay correlaciones estadísticas entre unas cosas y otras”.
Pero pese al pronóstico de la agencia estadounidense, los dos primeros meses de la temporada están marcados por la “calma”. “Puede cambiar mucho, porque todavía tenemos todo septiembre y octubre por delante”, apunta Gómez.
De hecho, independientemente de las temporadas concretas, son las tendencias las que nos muestran las alteraciones que se están dando por el cambio climático. Según confirma el meteorólogo de TVE, “ya ha aumentado el número de huracanes de mayor categoría, que se considera a partir de 3”, en una escala del uno al cinco. Es decir, es más frecuente que los vientos del ciclón tropical superen los 178 kilómetros por hora, lo que puede provocar daños en tejados, puertas, desprendimientos de árboles e, incluso, grietas en construcciones, según informa elServicio Meteorológico Mexicano en su página web.
“También han notado que aumenta la cantidad de lluvia torrencial asociada a esos ciclones tropicales”, termina Gómez, con datos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático.
Sin embargo, el meteorólogo reconoce que, mientras resulta evidente relacionar un planeta más cálido con las sequías y las olas de calor, porque “todo encaja”, el vínculo de la crisis climática con las tormentas, ciclones y demás fenómenos es más complejo. “Es más difícil calcular el porcentaje de culpa”, ilustra.
Con todo, como afianzaba antes, toda la meteorología está relacionada. Al mover una pieza, se arrastra a todas las demás y hay evidencias que nos exigen atención: “El aumento de la temperatura no está siendo proporcional en todas las zonas. La cuenca mediterránea -y, por lo tanto, gran parte de Europa- es una zona caliente, especialmente vulnerable y afectada por los cambios de una forma más exagerada y más rápida”.





