La investigación judicial sobre la tragedia de El Bocal, en la que murieron seis jóvenes tras el colapso de una pasarela en la senda costera, da un paso decisivo al situar el foco de responsabilidad en el ámbito estatal.
La jueza instructora ha concluido en un auto dictado este martes que la Demarcación de Costas, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, era “la única responsable” de garantizar el correcto estado de conservación y mantenimiento de la infraestructura.
Una afirmación de especial relevancia que, en la práctica, delimita con claridad el ámbito de responsabilidad administrativa y técnica sobre el punto exacto donde se produjo el fatal suceso.
Delimitación clara de responsabilidades
La magistrada subraya que Costas no solo promovió y ejecutó la senda costera en la que se encontraba la pasarela, sino que también tenía atribuida su conservación posterior, incluyendo las actuaciones necesarias para garantizar la seguridad de los usuarios.
En este sentido, el auto recalca que corresponde a este organismo el mantenimiento de las unidades de obra ejecutadas, descartando así, al menos en esta fase procesal, la implicación directa de otras administraciones.
Este punto supone un giro relevante en la causa, al establecer una línea clara sobre quién debía haber actuado ante un posible deterioro de la estructura.
Dos investigados en la causa
Como consecuencia de esta valoración, la jueza ha acordado dirigir acción penal contra dos responsables técnicos de la Demarcación de Costas:
- El jefe de servicio de proyectos y obras
- El director de Obras del proyecto de la senda costera en 2012, que actualmente ocupa también la jefatura del departamento
Ambos quedan investigados por su posible responsabilidad en la falta de mantenimiento o supervisión de la pasarela que terminó colapsando.
Una causa con recorrido
El procedimiento judicial continúa su curso con el objetivo de esclarecer si existieron fallos en la conservación de la infraestructura, si estos eran conocidos o detectables y si se adoptaron —o no— las medidas necesarias para evitar el desenlace.
La tragedia de El Bocal, que conmocionó a Santander y a toda Cantabria, entra así en una nueva fase marcada por la depuración de posibles responsabilidades penales, con el foco puesto en la gestión y mantenimiento de una infraestructura pública clave en el litoral.







