La tragedia de la pasarela de El Bocal, en Santander, que dejó seis jóvenes fallecidos y una joven gravemente herida, ha abierto una creciente guerra política entre el Ayuntamiento de Santander y el Ministerio para la Transición Ecológica sobre quién tenía realmente la responsabilidad de la infraestructura. Mientras ambas administraciones se cruzan acusaciones públicas, las familias de las víctimas siguen esperando respuestas claras sobre lo ocurrido.
El enfrentamiento se ha intensificado después de que el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, asegurara en entrevistas en medios regionales que la senda costera fue recepcionada por el Ayuntamiento en 2015, lo que implicaría que el mantenimiento correspondía al Consistorio.
Sin embargo, el Ayuntamiento de Santander ha desmentido con contundencia esa versión y sostiene que las declaraciones del número dos del Ministerio no se corresponden con la realidad documental ni con los hechos acreditados en el expediente de la senda peatonal entre el Faro de Cabo Mayor y la Virgen del Mar.
Según explica el Consistorio, en 2015 no se produjo ninguna recepción de la obra, sino únicamente un acta de comprobación de las obras ejecutadas firmada entre la Dirección General de Costas y la empresa adjudicataria con el objetivo de poder liquidar el contrato tras la paralización de los trabajos.
El Ayuntamiento subraya que no intervino ni participó en ese documento, ya que se trataba de un trámite administrativo entre el Ministerio y la constructora después de que las obras fueran suspendidas y finalmente resueltas por incumplimiento.
Obras sin finalizar
Desde el Consistorio insisten en que la senda costera nunca llegó a finalizarse, lo que impide que pudiera producirse una recepción oficial por parte del Ayuntamiento.
De hecho, recuerdan que mientras el Ministerio tramitaba la liquidación del contrato, la propia administración estatal se comprometió a redactar un proyecto para finalizar las obras paralizadas, lo que, a juicio municipal, demuestra que el proyecto original había quedado inconcluso.
En ese sentido, el Ayuntamiento señala que el compromiso de asumir el mantenimiento de la infraestructura, citado por Morán, estaba condicionado desde el inicio a la finalización completa de las obras, algo que nunca llegó a producirse.
Asimismo, el acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno Local en 2017 respecto al proyecto de finalización también establecía que ese compromiso se haría efectivo una vez recepcionadas las obras, circunstancia que nunca llegó a darse porque el proyecto ni siquiera llegó a licitarse.
Actuaciones ambientales, no de mantenimiento
El Consistorio también ha aclarado las declaraciones de Morán sobre las actuaciones comunicadas a la Demarcación de Costas en febrero de 2026.
Según el Ayuntamiento, no se trataba de labores de mantenimiento de infraestructuras, sino de actuaciones incluidas en el Plan de Sostenibilidad Turística destinadas a la restauración ambiental del entorno, eliminación de especies invasoras y recuperación de hábitats naturales.
Además, la comunicación remitida a Costas tenía como objetivo solicitar autorización para actuar en terrenos que dependen del Ministerio, lo que, según el Consistorio, demuestra que la titularidad y gestión de la zona continúa en manos de la administración estatal.
El silencio de Costas
Mientras se recrudece el enfrentamiento entre administraciones, quien sigue sin dar explicaciones públicas es el jefe de la Demarcación de Costas en Cantabria, el organismo dependiente del Ministerio que gestionaba la infraestructura y que resulta clave para esclarecer lo sucedido.
Su ausencia del debate público ha generado críticas en el ámbito político y social, especialmente en un momento en el que las familias de las víctimas reclaman responsabilidades y claridad sobre el estado de la pasarela y las actuaciones que se realizaron —o dejaron de realizarse— antes del colapso.
Por ahora, el cruce de acusaciones entre administraciones continúa aumentando la tensión política mientras la investigación judicial deberá determinar las responsabilidades en una tragedia que ha conmocionado a Santander.







