La concesionaria del aparcamiento de Pombo ha iniciado los trabajos para reforzar la seguridad de la estructura en la zona afectada por patologías, según ha informado el concejal de Fomento, Agustín Navarro, quien ha explicado que se trata de una decisión preventiva tras detectar la evolución de las fisuras en la losa de la cubierta de la instalación.
Navarro ha explicado que el pasado 24 de enero se tuvo el primer conocimiento de la aparición de estas pequeñas fisuras en varios casetones de la losa de la cubierta, que afectaban inicialmente a siete casetones de forma discontinua localizados en las proximidades del ábaco de descarga de dos pilares.
Ante esta situación, se realizó una visita inmediata con técnicos municipales, que llevaron a cabo una primera evaluación visual de la patología detectada.
En esa inspección inicial no se consideró necesario adoptar medidas inmediatas y se optó por mantener una vigilancia continua para observar la evolución de las fisuras, así como encargar un informe técnico completo sobre el estado estructural del aparcamiento, del que también fue informado el concesionario, que solicitó por su parte un informe técnico complementario.
Durante el proceso de estudio y recopilación de datos, los técnicos han constatado que las fisuras han evolucionado en los últimos días, aumentando su longitud y afectando a algún casetón adicional.
Por este motivo y en coordinación con el concesionario, se ha decidido inhabilitar de forma preventiva las plazas de aparcamiento situadas bajo la zona afectada, con el objetivo de garantizar la seguridad de los usuarios.
De manera provisional, se ha acordado además asegurar los casetones del vano afectado y de la planta segunda, así como delimitar y vallar una superficie de la plaza algo mayor a la zona afectada para impedir el paso de vehículos de servicio.
Los usuarios cuyas plazas se han visto afectadas han sido reubicados en otras zonas del aparcamiento.
El concejal de Fomento ha subrayado que se trata de una medida preventiva, adoptada mientras se espera la conclusión de los informes técnicos que permitirán determinar las causas de la patología y definir la forma más adecuada de acometer la reparación.
“Desde el primer momento hemos actuado con prudencia y responsabilidad. La seguridad es la prioridad absoluta”, ha señalado Agustín Navarro, y ha insistido en que el Ayuntamiento mantendrá informada a la ciudadanía de cualquier novedad relevante.
El aparcamiento subterráneo de la Plaza de Pombo en Santander fue construido tras una gran transformación de la zona iniciada en 1988, con motivo de la peatonalización del entorno. El proyecto buscaba aliviar el caos circulatorio existente y convertir la plaza en un espacio más agradable y moderno.
En 2008 se realizaron reformas adicionales en el aparcamiento añadiendo un acceso para residentes, manteniendo la estructura original.







