Javier Ortega Smith ha quedado fuera de la disciplina de Vox tras negarse a acatar su cese como portavoz del Grupo Municipal en el Ayuntamiento de Madrid, una decisión adoptada por unanimidad por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) el pasado 12 de febrero.
El órgano competente del partido acordó su relevo y el nombramiento de Arantxa Cabello como nueva portavoz municipal, conforme a las atribuciones recogidas en los Estatutos. La resolución fue comunicada formalmente a todos los concejales, instándoles a trasladarla de inmediato al Consistorio.
Lejos de asumir la decisión, Ortega Smith remitió un escrito desautorizando la convocatoria realizada por la nueva portavoz y manteniendo su firma como si continuara en el cargo. Además, convocó una reunión apoyándose en una condición que ya no ostentaba, en un movimiento que contraviene de forma expresa una resolución válida adoptada por el máximo órgano ejecutivo del partido.
La disciplina interna no es opcional
Desde la dirección nacional recuerdan que el respeto a los órganos del partido y a sus decisiones “no es opcional, sino una obligación estatutaria para todos los cargos y afiliados”. Ante estos hechos, Vox activó el procedimiento disciplinario previsto en sus normas internas y aplicó medidas cautelares, incluida la suspensión provisional de militancia.
Con su negativa reiterada a acatar una decisión adoptada conforme a los Estatutos, Ortega Smith ha terminado autoexpulsándose de facto, al situarse voluntariamente fuera del marco de funcionamiento y disciplina que rige la organización.
La dirección del partido mantiene su respaldo a Arantxa Cabello al frente del Grupo Municipal y subraya que las decisiones adoptadas buscan garantizar el normal funcionamiento institucional y la coherencia interna del proyecto político.





