Colonizadas. Cómodo eufemismo que se utiliza comúnmente para señalar como el poder político con la fruición del OKUPA profesional se salta a la torera el respeto que en democracia hay que tener por los organismos e instituciones que en el Estado tienen como objetivo controlar, emitir informes y dictámenes. La democracia las crea para contener las ansias de actuar sin restricciones que acompañan a todos los gobiernos.
En España la situación ha alcanzado una penetración y un control de Instituciones por parte del Gobierno de la Nación cómo no se había dado antes, cuestión que atenta directamente a la calidad democrática política de la Nación.
En el siglo XXI los gobiernos tributarios de la separación de poderes formulada inicialmente por John Locke y desarrollada posteriormente por Montesquieu con su obra «El espíritu de las leyes» ( 1748) en donde argumentaba que hay que evitar el abuso del poder, garantizar las libertades individuales y el equilibrio entre las instituciones para que cada poder actúe como contrapeso de los otros, evitando que uno solo domine el sistema.
Precisamente en eso estamos en España, del abuso que el Ejecutivo está haciendo para eliminar o adormecer todos los poderes u organismos destinados a ser contrafuerte de la acción gubernamental que se trata de domeñar.
Por el propio sistema político español, el Jefe de Gobierno domina el Ejecutivo y dado que además es el jefe del partido, en el Legislativo no se aposenta ningún miembro de su organización que nos cuente con su visto bueno, concentrando de esta manera en una única persona dos de los tres poderes del Estado, mientras que el tercero, el Judicial, únicamente permanece independiente por los jueces que en tantos tribunales nos hacen iguales ante la Ley, pues sus órganos de gobierno están pastoreados por quién domina el Ejecutivo y el Legislativo, caso del Consejo General del Poder Judicial, El Tribunal de Cuentas, el Defensor del Pueblo, el Fiscal General del Estado y por supuesto el Tribunal Constitucional con un ex ministro de la causa entre sus filas y un Presidente «agradaor» del poder.
Los instrumentos económicos y financieros del Estado, tanto en sus ámbitos reguladores, supervisores o emisores, no están ajenos a la contaminación del poder ejecutivo. El Banco de España presidido por un ex Ministro de la misma grey, la Comisión del Mercado de Valores encabezada por el marido de la ex ministra Teresa Rivero, mientras que la Comisión del Mercado de las Comunicaciones tiene al frente a una persona del equipo directo de Moncloa. Como este control del ámbito económico institucional no parece suficiente la Secretaria de Estado de Hacienda acaba de ser nombrada Presidenta de la Agencia de Responsabilidad fiscal, que se verán acompañados para manosear la información socio – económica de España por la nueva Presidenta del INE, que procedente de las AA.PP andaluzas parece más bizcochable que el anterior a las pretensiones gubernamentales de emitir informaciones benevolentes con la línea oficial de propaganda.
Que las grandes instituciones energéticas son demasiado apetecibles para no tener control sobre su funcionamiento y para distraer información sobre apagones generales, así REDELIA, está presidida por la ex ministra Corredor, ENAGAS cuyo responsable es Arturo Gonzalo alto cargo que fue de Zapatero, al tiempo que el Consejo de Seguridad Nuclear la dirige la diputada Pilar Lúcio.
Las empresas no se libran de estos controles, comenzando por la SEPI, reedición en democracia del INI franquista, el cual acaba de cargarse al Presidente de INDRA una empresas tecnológicamente muy importante y que además … se encarga de recoger los datos electorales de las mesas, transmitirlos electrónicamente al centro de datos y totalizarlos para ofrecer los resultados. Todo ello muy tranquilizador.
Estos datos como somero repaso, que en el mismo sentido podemos señalar organismos como la Comisión Nacional de la Energía, Defensa de la Competencia, Instituto de Ahorro Energético, Instituto de Crédito Oficial, Consejo Económico y Social y tantos albergues en donde estabular afines que siempre actuarán conforme a los intereses del dedazo.
Esto no es lo único, el Presidente de Telefónica fue forzado a dimitir en el mismísimo Palacio de La Moncloa, lo mismo que se ha otorgado la presidencia de REPSOL a un miembro de los socios parlamentarios del PNV, igualito que la operación para contaminar el Grupo Caixa con un botafumeiro del PSC / PSOE. Otras cuestiones con menor calado pero indiciarias de un comportamiento absolutista son Paradores cuyo máximo éxito profesional ha sido procurar solaz y holganza ministerial, o el caso de Correos, en donde la «Fontanera» tenía algo que ver con el voto por correo. Que cosas …
Esta cosa se tienen también con el CIS, en donde Tezános no está para conocer el estado de opinión ciudadana, sino para influir sobre la misma, además del descarado comportamiento de TVE con una toxicidad informativa como no se recordaba desde la televisión de Franco.
En esas estamos, con una separación de poderes y una calidad democrática que no se sostienen.






