Sobre la Ley de memoria democrática aprobada por el Gobierno, cuestionó que según él, los descendientes españoles tengan que someterse a cuestiones ideológicas para reclamar la nacionalidad española
El presidente del PP,Alberto Núñez Feijóo, ya se ha pronunciado sobre la reciente polémica creada por su comentario sobreque le preocupaban más los vivos que «los muertos».
El político gallego habíasido preguntado esta semana por la exhumación de los restos mortales deQueipo de Llanode la basílica de la Macarena en Sevilla, y su respuesta no gustó a muchos.
Desde Buenos Aires, donde está en su nueva parada de lagira latinoamericana, dejó clara su postura sobre elfranquismo, afirmando que «ladictadura es una página oscurade nuestra historia queestá ya archivaday a la que Españajamás tiene que volver». También explicó que la Guerra Civil era una guerra entre «nuestrosabuelos y bisabuelosque se dieron después la mano», argumentando que es cosa del pasado.
Sobre laLey de memoria democráticaaprobada por el Gobierno, cuestionó que según él, losdescendientes españolestengan que someterse a cuestiones ideológicas para reclamar la nacionalidad española: «La nacionalidad es un derecho civil», sostuvo, y pidió separar los votos que se buscan, aseguró, con estas medidas.
Feijóo se comprometió a impulsar una ley específica para lanacionalidad de los descendientes de españolesque desvincule la nacionalidad de la ideología, ya que según explicó, ahora mismo esa petición está vinculada a servíctima del golpe militar o el posterior franquismo.
El presidente del PP propuso una norma exclusiva para losdescendientes de españoles que no mezcle la Guerra Civil con la nacionalidad, como sí hace “la ley ideológica” del Ejecutivo suscrita por Bildu y que reabre “los rencores” de la Guerra Civil con planteamientos ideológicos.
Feijóo también criticó que dicha ley del Gobierno,aprobada con los votos de “los herederos” de ETA, en referencia a Bildu, supone “una desconsideración a los descendientes de los españoles”. Por eso, agregó, “tenemos que hacer una ley limpia”, en la que la nacionalidad no dependa del plazo en el que el antecesor estuvo fuera de España ni tampoco de la causa.
Asimismo, advirtió de que «un Gobierno que reabre elrencor y no siembra la concordiaes un Gobierno que no respeta la Constitución ni la Transición». “Y lo lamento porque el Partido Socialista fue artífice de la Constitución y clave en la Transición, y no veo por qué el PSOE de Sánchez hace ahora una enmienda a la totalidad a lo que hizo su partido en la década de los 70 y los 80″, zanjó.




