El Gobierno de Cantabria transformará las antiguas instalaciones de Parayas en un «gran complejo asistencial» destinado a atender las necesidades sociosanitarias de los cántabros y que incluirá una residencia de mayores, una unidad de atención al daño cerebral adquirido, otra para la recuperación de la salud y un espacio de uso sociosanitario.
Así lo ha anunciado hoy la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, durante la visita que ha realizado a este recinto para dar a conocer el Plan Director de Usos encargado por el Ejecutivo regional a la empresa Tragsatec, que concluye que ocho de los diez edificios que integran el complejo se pueden rehabilitar y los otros dos habría que demolerlos.
En total, la inversión estimada alcanzaría los 22,5 millones de euros, según la memoria valorada, inversión que Buruaga quiere abordar de la mano de la iniciativa privada, con el objetivo de empezar a contratar las obras en 2027.
Para determinar la viabilidad de la iniciativa, la presidenta ha avanzado que el Gobierno va a encargar también a Tragsa un estudio financiero y los proyectos básicos que concreten las diferentes soluciones constructivas, que estarán concluidos a finales de este año.
Cuatro nuevos recursos sociosanitarios
María José Sáenz de Buruaga ha explicado que el centro residencial para personas mayores se ubicará en el edificio principal (E7), de 4.725 metros cuadrados, y albergará entre 60 y 90 plazas distribuidas en unidades de convivencia, con la posibilidad de ganar 30 o 40 plazas más mediante la construcción de un nuevo bloque anexo.
En cuanto a la unidad de atención al daño cerebral adquirido, se repartirá en tres de los edificios (E1, E2 y E3), que suman 2.257 metros cuadrados, y ofrecerá atención ambulatoria y servicios de psicología, logopedia, terapia ocupacional, fisioterapia y trabajo social a personas con daños cerebrovasculares. El Plan de Usos aconseja unas 30 plazas, 6 de ellas con pernocta, y contempla la posibilidad de ofrecer alojamiento y manutención cuando las circunstancias de los usuarios así lo requieran.
El tercer recurso será la unidad para la recuperación de la salud, que se distribuirá en otros tres de los inmuebles a conservar (E4, E5 y E6), que suman 2.272 metros cuadros de superficie. La idea inicial es habilitar también alrededor de 30 plazas, repartidas en tres unidades de convivencia, a disposición de personas que, tras recibir el alta hospitalaria, necesitan una atención profesional porque viven solas, carecen de un hogar o conviven con otras que no pueden garantizar su cuidado.
Finalmente, el espacio sociosanitario se ubicará en los antiguos talleres, que tienen una superficie de 1.066 metros cuadrados, y contará con aproximadamente 24 plazas, divididas en dos unidades de convivencia, para atender a cántabros en situación de vulnerabilidad que, sin tener la condición de personas dependientes, sí necesitan un servicio de esas características.
María José Sáenz de Buruaga ha destacado que se trata de un «proyecto de gran alcance para Cantabria y de largo recorrido» que, pese a que aún tiene por delante un «trabajo fino» por hacer antes de licitar los contratos de la obra, «avanza y no tiene marcha atrás».
«Parayas seguirá siendo para los cántabros»
La presidenta ha recordado en su intervención que, a su llegada al Ejecutivo, el antiguo psiquiátrico de Parayas iba a emplearse como Centro Internacional de Acogida de Refugiados e Inmigrantes, en virtud del convenio firmado en 2023 por el anterior Ejecutivo regional y el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
En este sentido, ha defendido la decisión que adoptó su Gobierno nada más tomar posesión de recuperar estas instalaciones, propiedad de Cantabria, para destinarlas a las necesidades de los cántabros. Para ello, lo primero que se hizo fue elaborar un plan de necesidades asistenciales en la región, con la colaboración de la Universidad de Cantabria, del que salió un «mapa realista» tanto de los recursos existentes como de los que faltan y de los que se van a necesitar en los próximos años.
A partir de ahí, el paso siguiente fue encargar el Plan Director de Usos de Parayas, un documento que refleja el mal estado y el deterioro actual de un complejo que no cumple con los requisitos materiales y funcionales de los centros de servicios sociales y adolece de humedades, filtraciones de agua y diversos desperfectos, como consecuencia de llevar tanto tiempo cerrados y de la ausencia de mantenimiento.
«Parayas no será un macrocentro para 300 inmigrantes impuesto por el Gobierno central, sino un espacio sociosanitario al servicio de las verdaderas prioridades de nuestra comunidad. Parayas seguirá siendo de Cantabria y para los cántabros», ha enfatizado.
Buruaga ha estado acompañada en la visita por la consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Begoña Gómez del Río; el alcalde de Camargo, Diego Movellán, y el gerente de la empresa Tragsa en Cantabria, José Luis González.
Por su parte, Movellán ha asegurado que el día de hoy «se va a recordar durante muchos años porque empieza a dibujarse un mapa de Cantabria que aún no conocemos: el mapa de los nuevos e innovadores recursos sociosanitarios» del que van a disponer los cántabros en los próximos años. Además, ha agradecido a la presidenta y al Ejecutivo su «valor» al contraponer este proyecto al anterior y por atender las «necesidades reales» de los camargueses.







