El Ayuntamiento de Santander ha iniciado esta semana una actuación de seguridad vial en la Avenida de los Castros, a la altura del número 41, consistente en la instalación de un badén en un paso de peatones y ciclistas para reducir la velocidad del tráfico.
Una intervención incluida en el contrato ordinario de conservación de viales que, pese a tratarse de una obra habitual en cualquier ciudad, ha merecido nota de prensa oficial y despliegue institucional. La alcaldesa, Gema Igual, acompañada por varios concejales, se ha desplazado a la zona para comprobar personalmente el avance del badén.
Según el Consistorio, el punto intervenido garantiza la continuidad del carril bici y conecta el Túnel de Tetuán con centros educativos y deportivos de la zona, lo que justificaría el seguimiento político de una actuación de 190 metros cuadrados con un plazo de ejecución de dos semanas.
La obra incluye, además, la mejora de la señalización horizontal y vertical y del sistema de drenaje, medidas que el Ayuntamiento ha destacado como parte de su estrategia de movilidad sostenible y protección de los usuarios vulnerables.
El anuncio ha servido también para avanzar nuevas instalaciones de badenes y pasos de peatones elevados en distintos barrios, fruto —según el equipo de gobierno— de las visitas municipales para detectar necesidades vecinales.
Una política de seguridad vial que, al menos en esta ocasión, ha contado con más cargos públicos que hormigón.







