La tragedia ocurrida en la pasarela de madera de la playa de El Bocal, en Santander, que dejó tres fallecidas tras el colapso de la estructura, podría haber estado precedida por un aviso formal sobre su deterioro.
Un vecino alertó al servicio de emergencias 112 de Cantabria sobre el mal estado del paso elevado apenas un día antes del accidente.
Según ha podido saberse, la llamada fue recibida por la sala del 112, que trasladó la incidencia a la Policía Local de Santander. A partir de ese momento, sin embargo, no hay constancia pública de qué actuaciones se llevaron a cabo tras recibir el aviso. Fuentes oficiales no han precisado si se adoptó alguna medida preventiva ni si la comunicación fue considerada de especial relevancia dentro del cuerpo municipal.Este aviso previo cobra especial importancia tras el derrumbe de la pasarela, que provocó la caída de varias personas al mar. En el momento del accidente se encontraban siete personas sobre la estructura. Tres mujeres fallecieron como consecuencia del suceso, mientras que otras personas resultaron afectadas.
Lo que sí se ha confirmado es que el aviso ciudadano no fue trasladado a otros organismos competentes.
El 112 no comunicó la incidencia ni a la Policía Nacional ni a la Demarcación de Costas en Cantabria, entidades que tampoco tuvieron conocimiento de la situación antes de que se produjera el fatal desenlace.Tras el accidente, la Demarcación de Costas sí ha ordenado medidas preventivas en la zona. En concreto, ha solicitado al Ayuntamiento de Santander el precinto de otras tres pasarelas o miradores situados en la senda costera, al oeste del punto donde se produjo el colapso, a la altura de las instalaciones del Oceanográfico.
El Consistorio santanderino ha confirmado que la Policía Local ha procedido a cumplir esa petición y ha acordonado dichas estructuras mientras se revisa su estado.
La investigación abierta tras el accidente deberá determinar ahora si el aviso previo fue gestionado de forma adecuada y si la tragedia podría haberse evitado con una actuación preventiva. Mientras tanto, el suceso ha abierto interrogantes sobre el estado de mantenimiento de las infraestructuras costeras y sobre los protocolos de actuación ante alertas ciudadanas relacionadas con la seguridad pública.






