El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado en su red social Truth Social la muerte del líder supremo de la República Islámica de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, tras el ataque conjunto lanzado por Washington y Jerusalén contra objetivos estratégicos del régimen.
«Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto. Esto no solo es justicia para el pueblo de Irán, sino también para todos los grandes estadounidenses y para las personas de muchos países de todo el mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sedientos de sangre», escribió el mandatario republicano.
En el mismo mensaje, Trump aseguró que la desaparición del líder iraní abre «la mayor oportunidad que tiene el pueblo iraní de recuperar su país» y afirmó que numerosos miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y de las fuerzas de seguridad «ya no quieren luchar y están buscando nuestra inmunidad».
La Guardia Revolucionaria promete una ofensiva sin precedentes
La confirmación de la muerte del líder de 86 años ha sacudido los cimientos del régimen de los ayatolás. La Guardia Revolucionaria anunció que prepara «la mayor ofensiva militar de su historia» en respuesta a los bombardeos que, en las últimas 24 horas, han dejado más de 200 muertos y 747 heridos en 24 de las 31 provincias iraníes, según los primeros balances.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que existen «muchos indicios» de que Jamenei «dejó de existir». «El plan para destruir Israel ya no existe. Y aumentan las señales de que el tirano ya no está», afirmó en un breve discurso.
Medios israelíes como la cadena pública KAN y el Canal 12 aseguraron que tanto Trump como Netanyahu habrían visto una imagen del cuerpo del líder supremo, retirado de entre los escombros de su complejo residencial tras los ataques aéreos.
«Los bombardeos continuarán»
Lejos de rebajar la tensión, Trump adelantó que la ofensiva militar seguirá activa. «Los bombardeos intensos y precisos continuarán sin interrupción durante toda la semana o durante el tiempo que sea necesario para lograr nuestro objetivo de paz en todo Oriente Medio y, de hecho, en todo el mundo», subrayó.
En una entrevista con el portal Axios, el presidente estadounidense señaló que baraja distintas «vías de salida»: prolongar la operación y «tomar el control de todo» o finalizarla en cuestión de días con una advertencia clara a Teherán si intenta reconstruir su programa nuclear o de misiles.
Silencio oficial en Teherán y tensión en las calles
Mientras los medios oficiales iraníes guardan silencio, en distintos puntos de Teherán se han producido escenas de incertidumbre. En algunas zonas se escucharon gritos de celebración tras conocerse la noticia, mientras que en otras se formaron largas colas en gasolineras ante el temor a un conflicto prolongado.
El Ejército israelí ha anunciado además la muerte de varios altos cargos del régimen, entre ellos el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh; el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur; y el presidente del Tribunal Supremo, Gholam-Hossein Mohseni-Eje’i. Por el momento se desconoce el paradero de Mojtaba Jamenei, hijo del líder supremo y uno de los nombres que sonaban para sucederle.
La muerte de Jamenei, de confirmarse plenamente por todas las partes implicadas, supondría el mayor golpe al régimen iraní desde la revolución islámica de 1979 y abre un escenario de máxima incertidumbre en Oriente Medio.






