Una operación conjunta de la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra ha permitido desarticular un grupo criminal especializado en robos con fuerza en viviendas que actuaba de forma itinerante en varias comunidades autónomas, entre ellas Cantabria.
La actuación policial, desarrollada el pasado mes de enero, se ha saldado con la detención de cuatro personas en la provincia de Lleida, a las que se atribuyen al menos 25 robos cometidos en Cataluña, Madrid, País Vasco y Cantabria.
La investigación se inició en octubre tras detectarse un repunte significativo de robos en domicilios de una zona concreta de la Comunidad de Madrid. Los agentes comprobaron que todos los asaltos seguían un mismo patrón, lo que permitió vincularlos a un mismo grupo organizado.
El avance de las pesquisas reveló que la banda operaba también en otros puntos del Estado. En Cataluña, el primer hecho documentado tuvo lugar en Sant Cugat del Vallès, mientras que en paralelo los investigadores localizaron el lugar donde el grupo se había establecido temporalmente en Barcelona, así como el vehículo que utilizaban para desplazarse y cometer los delitos.
Un grupo altamente activo y organizado
Los detenidos actuaban principalmente en viviendas unifamiliares y siempre en horario nocturno, aprovechando la ausencia de los moradores. Para acceder a los domicilios, saltaban las vallas perimetrales y forzaban ventanas, centrando sus robos en joyas, relojes y dinero en efectivo.
Según las fuerzas de seguridad, se trataba de un grupo con una elevada capacidad operativa, que realizaba “campañas” de hasta cinco días consecutivos, llegando a cometer entre cuatro y cinco robos en una sola tarde.
La operación culminó con la detención de los cuatro integrantes cuando regresaban del País Vasco. En el dispositivo se recuperaron más de 6.000 euros en efectivo, además de joyas y otros objetos sustraídos cuyo valor supera los 100.000 euros.







