Castro Urdiales vivió este domingo su primera gran respuesta ciudadana tras el anuncio de la apertura de una vivienda de acogida para menores migrantes no acompañados. Dos concentraciones simultáneas, convocadas a las doce del mediodía, evidenciaron la división social en torno a la medida, si bien la protesta contraria al centro fue claramente más numerosa.
Aunque no existen cifras oficiales de participación, la movilización organizada por la plataforma vecinal ‘Patrullas Castro’ ocupó la plaza del Ayuntamiento y los soportales anexos, concentrando a decenas de vecinos preocupados por el impacto que, a su juicio, puede tener el recurso en la convivencia y la seguridad del municipio.
En paralelo, otro colectivo vecinal celebró una concentración en apoyo a la apertura del centro en una zona próxima del paseo marítimo, con menor asistencia. Entre sus pancartas podían leerse mensajes como ‘No al racismo’, ‘Stop racismo’, ‘No son menas, son niños y niñas’ o ‘Frente al odio y racismo: solidaridad y humanidad’.
Durante la lectura del manifiesto favorable, Asier Tubet defendió que el clima generado responde en parte a la desinformación y advirtió contra la vinculación automática entre menores extranjeros y delincuencia. También apeló a la solidaridad y a una acogida “sin hostilidad”.
VOX respalda a los vecinos
En la concentración contraria al centro estuvieron presentes cargos de VOX, mostrando su apoyo a los vecinos movilizados. Entre ellos, el concejal Agustín Martínez, la presidenta provincial y portavoz municipal en Santander, Laura Velasco, así como otros representantes de la formación.
Desde VOX se insistió en la necesidad de “priorizar a los vecinos de Castro” y reclamar transparencia sobre el número de menores previstos, el coste del recurso y el dispositivo de seguridad asociado. Los representantes de la formación subrayaron que su presencia respondía a la voluntad de “estar al lado de quienes piden ser escuchados” ante una decisión que consideran impuesta sin suficiente información pública.
Preocupación vecinal
Muchos asistentes a la protesta contraria expresaron su inquietud por la ubicación del inmueble y por la falta de explicaciones oficiales detalladas. Reclaman reuniones informativas y garantías claras antes de que el proyecto siga adelante.
La jornada, marcada por un importante despliegue policial preventivo, transcurrió sin incidentes reseñables, pero dejó patente que el debate sobre el centro de menores no acompañados ha abierto una fractura en la localidad. El Ayuntamiento, por el momento, mantiene el proyecto mientras se suceden las reacciones ciudadanas.





