Género: Teatro
Autor: ATHOL FUGARD
Director: CLAUDIO TOLCACHIR (AUTOR DE LA VERSIÓN ESPAÑOLA)
Intérpretes: LOLA HERRERA, NATALIA DICENTA Y CARLOS OLALLA
Productor: PENTACIÓN TEATRO
Crítica: Una de las obra teatrales de la programación de Otoño-Invierno del Palacio de Festivales esperada con mayor expectación por el publico cántabro. Protagonizada en su principal papel por, Lola Herrera, acompañada por su hija la actriz , Natalia Dicenta y por el gran secundario de nuestro cine y tv , Carlos Olalla. Nos llega un sublime retrato de la escultora sudafricana, Helen Martins artista y pensadora rebelde, en el ocaso de su vida. Además de una reconocida artista, fue todo un símbolo de la libertad de pensamiento y luchadora por la discriminación racial, totalmente contraria, por tanto, al calvinismo blanco de su país, creadores del “Apartheid”.
Por tanto un personaje, que ya tuvo a través de esta obra su versión cinematográfica, realizada por el propio autor, Athol Fugard, protagonizada por Kathy Bates, para la que ahora, el director y adaptador al castellano, Claudio Tolcachir, dijo que su trabajo estuvo inspirado en el protagonismo de Lola Herrera a pesar de tener noventa años de edad. Una Loca Herrera, con las mismas ganas y talento de cuando tenía cuarenta.Ahora bien, vista la puesta en escena, le damos Tocachir totalmente la razón. Qué magnífica interpretación la de la veterana actriz vallisoletana, Lola Herrera. De comienzos como locutora en Pucela, donde pasó a la compañía de actores de la cadena SER, la de los seriales y que en el teatro, la hizo popularísima, la adaptación de, “Cinco Horas con Mario” de su paisano Miguel Delibes. Una interpretación apasionada como hace con todos los personajes, esta actriz española genial y personal, con espinita, por propias declaraciones, de no haber actuado en el Teatro Español de Madrid.
Curiosamente protagonizando un buen trabajo contagioso, pues su hija Natalia Dicenta está igualmente magnifica, con momentos tan brillantes como su madre. Estupendamente secundadas por Carlos Olalla.
En una obra escrita con fuerza dramática, incluso con algunos atisbos de humor, te adentra muy claramente en los sentimientos humanitarios por medio de unos personajes, el de ambas mujeres, sobre todo el de la protagonista principal ante su alter ego, su joven amiga y de alguna manera correliginaria.
Un texto intenso con los giros necesarios para presentarnos en primer término a una mujer luchadora que siente no haber conseguido al final sus fines, sintiendo igualmente desasosiego por quien por quien inicia una deriva de frustración.Para ello, Alssio Meloni ha creado desde una escenografía clásica, una estancia concreta, sin más elementos simbólicos que lo bocetos o esculturas de, Helen Martins en un salón mezcla de taller. Pero al mismo tiempo sugerente para el desarrollo dramático.Teatro cercano contado para el gran público, con diálogos a pesar de ser intensos y realistas, no pierden la esencia de la excelente escritura, ofrecida por esta versión española, espejo del autor original.





