Una Molly madura reflexiona junto a su cama, como, con vida propia. Interpretada de forma magistral por, Magüi Mira (77 años).
UIMP. PARANINFO DE LAS LLAMAS
Por CLAQUETA
Título: “MOLLY BLOOM”
Género: Teatro
Autor: James Joyce. Adaptación a la novela moderna de, la tercera parte de “La Odisea” de Homero, “Ulysses”
Versión: Marta Torres y Magüi Mira
Dirección: Magüi Mira
Intérpretes: Magüi Mira
Crítica: Las actividades escénicas de la UIMP 2022, en su sede central de Santander, han tenido un broche de oro. No nos atrevemos a decir sorprendente, por su protagonista principal, Magüi Mira. Pero si por ser la segunda vez que la actriz valenciana, interpreta a “Molly Bloom”. Ello quiere decir, que el personaje tiene muchas versiones, en defensa de la mujer integral encarnada.
Viendo esta función, no sabemos dónde termina Homero, dónde empieza Joyce, para llegar a Torres –Mira; que se aprovechan de la estructura principal de la adaptación al teatro. Para la protagonista de esta noche, empleando una clásica denominación, con Nuria Espert, las dos grandes damas españolas de la alta comedia; ya protagonizó el personaje en la versión española, teatral de, Sánchez Sinisterra. Haciendo en ésta que nos ocupa, coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, posiblemente una de las más grandes del Siglo XX, un canto al valor de ser mujer, aprovechando las estrategias de “Penélope” de “La Odisea”
Un escenario muy esquemático. Destacando una actriz superlativa y una cama plegable con un fino colchón en ocasiones; trascendiendo y resaltado, por la iluminación, con excelente ejecución de, José Manuel Guerra. Mostrando oscuros y resaltando a protagonista y único mobiliario.
Una Molly madura reflexiona junto a su cama, como, con vida propia. Interpretada de forma magistral por, Magüi Mira (77 años). Se inicia a modo de confesión, analizando sus propios recuerdos, que la actriz con un dominio perfecto de la expresión corporal, y de su tono de voz, nos traslada a sus sentimientos de juventud.
En principio, nos muestra una mujer temerosa, como si su marido la estuviera observado. Pero atreviéndose a participar en un dialogo, con ella misma, dando a conocer, cuáles fueron sus anhelos, deseos y esperanzas, sin esconder su sensualidad y el trio en el que ella era el objeto de placer. Para desarrollar posteriormente una revolución personal, sin someterse al control del macho y mostrándose, con toda sinceridad y con todos los valores, sin pelos en la legua.
Hay que tener en cuenta que la protagonista, hizo su primera versión cuando tenía 35 años. Ahora ese mismo rol, se muestra desde la madurez; que nadie confunda con vejez, eso es y viene por otro camino.
Un monologo de 80 minutos, para calar en el corazón, pero mucho también de forma cerebral y critico. Abstenerse machistas. Pues se logra por la actriz en escena, texto y escenografía, la creatividad, el poderío, en un himno femenino, interpretado en voz alta. Escrito ahora, hace cien años.





