Explica que «enviar a la cárcel a gente simplemente por poseer marihuana ha afectado a demasiadas vidas y ha supuesto que haya personas en la cárcel por una conducta que es legal en muchos estados».
Unos dicen que es porque se acerca año electoral por los comicios legislativos. Otros, porque es un cambio de política al respecto, cae en contradicciones y, además, así se liberan plazas penitenciarias no muy necesarias. La cuestión es queJoe Biden, el presidente de EEUU, ha sorprendido con su anuncio, aunque sin embargo era una de sus promesas electorales.
El máximo mandatarioperdonará a todos los condenados a nivel federal por posesión de marihuana. Lo hará por medio de una orden ejecutiva y pide a los distintos estados del país que hagan lo mismo en sus territorios.
Biden explica en un vídeo que «enviar a la cárcel a gente simplementepor poseer marihuana haafectado a demasiadas vidasy ha supuesto que hayapersonas en la cárcel por una conducta que es legalen muchos estados».
Los beneficarios de esta orden del presidente serán por ahora tan sólo los condenados a nivel federal. Se trata realmente de ungesto simbólicoparainvitar a que los gobernadoresde cada estoapliquen este cambio de criterio en sus territorios. Se considera que los mandatarios demócratas (progresistas) lo harán sin problema, pero se duda de qué decisiones tomarán los republicanos (conservadores).
La Casa Blanca calcula que, de manera inmediata, se beneficiarán unas 6.500 personas y otras 1.000 condenados en el Distrito de Columbia, que es donde se encuentra la capital, Washington DC, un territorio particular que no forma parte de ninguno de los estados del país.
La orden tiene valor jurídico porque las penas por posesión de marihuana son de carácter estatal, así que ahora se pide a los gobernadores que la apliquen de manera urgente.
De momento, esta orden se desvincula de una acción más a fondo paradespenalizar el consumo de marihuana, que es legal en algunos estados. Pero no se descarta que la Casa Blanca lleve a cabo una importante reforma, ya que fue un tema tratado en la campaña electoral.
Las condenas no son muy graves, pero sí sus repercusiones posteriores: creaantecedentes penalesy pone obstáculos a los condenados para despuésacceder a puestos de trabajo u optar a una vivienda.





