Cerraron con dos propinas, una de violín acompañado de arpa, grabado todavía en nuestra mentes. Tan lleno de inspiración que removió sentidos y una última, con orquesta, que logró, como colofón nuevos bravos y aplausos.
71 FESTIVAL INTERNACIONAL DE SANTANDER
Por CLAQUETA
Título: ORCHESTRE CHAMBRE DE LAUSANNE
Género Música clásica
Director Renaud Capuçon
Solista: Renaud Capuçon (Violín)
Programa: Sinfonía Clásica nº1, de Prokofiev; “Tzigane” de, Ravel; “Réverie et Caprice” de, Berlioz; “Pelleas et Melisande” y “Chanson de Milisande de, Fauré
Crítica: Anoche en el FIS, nos dimos de bruces con una agrupación orquestal, de cámara, formada por cuarenta músicos, con vitola de solistas, en su especialidad. Un conjunto, que cuando revisas su historial, no te sorprende; pues está considerada como de mayor aclamación en el mundo. Los aplausos y bravos, que se escucharon, en cada pieza, da el tono de estos artistas.
De entre todos llamo aun más la atención el solista de violín, Renaud Capuçon, que nos ofreció todo su gran estilo, sacando del instrumento, un lenguaje musical embriagador. Siendo además el director de la orquesta, ya que es el director artístico de la misma.
Inició el concierto con esa conocida e impactante sinfonía uno de, Prokofiev. Una música que te traslada a una fiesta campestre, con paisajes de ensueños y algún romance vivido. Ejecutada por los intérpretes de Lausanne, con sensibilidad a, tiempo que con pasión.
Pasión y a raudales, Capuçón con su violín. En las piezas de Ravel y Berlioz acompañado por los músicos de la orquesta, fraseo con maestría, llegando muy al interior del público. Finalizando el concierto con dos piezas hermanas de, Fauré. Donde la orquesta, al igual que en el concierto de Prokofiev , tomó protagonismo, sacando un sonido my sinfónico, amen que emocionante.
Además nos regalaron con dos propinas, un de violín acompañado de arpa, grabado todavía en nuestra mentes. Tan lleno de inspiración que removió sentidos y una última, con orquesta, que logró, como colofón nuevos bravos y aplausos.





