El portavoz nacional de Industria de VOX, Alberto Rodríguez, ha denunciado las nefastas consecuencias que están teniendo las políticas energéticas impulsadas durante años por Partido Popular, PSOE y Partido Regionalista.
En una visita este lunes las instalaciones de Solvay ha mostrado su apoyo a los trabajadores tras el anuncio del ERE de hasta 77 empleos.
Durante su comparecencia ante los medios de comunicación, Rodríguez ha criticado que estas decisiones “no responden a motivos de mercado”, sino a una estrategia política que ha lastrado gravemente la competitividad de la industria española y ha contribuido a la destrucción de empleo.
En este sentido, ha señalado que toda la comarca del Besaya lleva décadas sufriendo las consecuencias de lo que ha calificado como una “demonización de la industria y del campo”, con un impacto directo en el desarrollo económico y social de la Comarca del Besaya.
El portavoz de Industria ha defendido la necesidad de revertir estas políticas y ha asegurado que VOX no solo “queremos frenar el desmantelamiento industrial”, sino impulsar un proceso de reindustrialización en España. “La industria ha sido clave para generar prosperidad y fijar población durante décadas, especialmente en zonas que hoy estarían deshabitadas sin su presencia”, ha matizado.Asimismo, el también diputado de VOX, ha puesto el foco en la pérdida de competitividad derivada de medidas como el mercado de emisiones de CO2, que obliga a las empresas a realizar inversiones que dificultan su viabilidad. “La industria europea compite en desventaja frente a países como China o la India, donde no existen las mismas restricciones. La competitividad es relativa, y mientras otros producen sin estas limitaciones, aquí se está haciendo inviable la producción”, ha afirmado Rodríguez.
A pesar de ello, ha insistido en que es “posible recuperar el equilibrio entre desarrollo económico y respeto medioambiental, algo que siempre ha caracterizado a Europa. Sin embargo, ha lamentado, que ese equilibrio se ha perdido por el “fanatismo climático”.
Por último, ha recordado también el caso de Sniace como ejemplo del impacto de estas políticas, con instalaciones cerradas desde hace años y un entorno marcado por el abandono.
“Queremos recuperar esa prosperidad, y eso pasa por volver al sentido común y compatibilizar productividad con sostenibilidad”, ha finalizado.







