Precipitaciones localmente fuertes o persistentes en el oeste y sur de Galicia, oeste del sistema Central, áreas montañosas del noroeste de Castilla y León y Pirineos.
Este miércoles, tras unas semanasanormalmente cálidaspara el comienzo delotoño, llega el mal tiempo propio de octubre:bajada de temperaturas y lluvias.
Se dice así adiós a este fenómeno conocido popularmente como ‘veroño’, mezcla de verano y otoño, si bien en Cantabria las temperaturas seguirán por encima de los veinte grados y los cambios son más bien escasos, quizás algunas precipitaciones.
Hor se esperan en el área mediterránea cielos poco nubosos o con algunos intervalos nubosos, pero sin precipitación. Pero en el resto de la Península habrá un predominio de cielos nubosos o cubiertos, con chubascos y tormentas ocasionales que se irán extendiendo de oeste a este, tendiendo a abrirse claros por Galicia al final.
Las temperaturas máximas bajarán en la vertiente atlántica peninsular, localmente de forma notable. Pocos cambios en el resto y en las mínimas.
Precipitaciones localmente fuertes o persistentes en el oeste y sur de Galicia, oeste del sistema Central, áreas montañosas del noroeste de Castilla y León y Pirineos. Intervalos de viento fuerte en Galicia y montañas del centro y norte peninsular.
En la mayor parte de la Península se esperan cielos nubosos o cubiertos con lluvias y chubascos que afectarán sobre todo en la vertiente atlántica. Es probable que sean localmente fuertes o persistentes en el oeste y sur de Galicia, montañas del noroeste de Castilla y León, oeste del sistema Central y Pirineos.
También es probable que tengan cierta intensidad en Huelva y sur de Badajoz. Serán más débiles y dispersas cuanto más hacia el sur y el este, así como en el litoral Cantábrico, no esperándose precipitaciones en el extremo sureste peninsular y Baleares, donde sólo habrá intervalos de nubes altas. En Canarias, poco nuboso con algún intervalo nuboso.
Las temperaturas máximas bajarán en las franjas central y oriental de la Península, de forma notable en el norte de Aragón y de Cataluña. Pocos cambios en el resto y también en las mínimas.





