La Audiencia de Cantabria dicta sentencia absolutoria al no poder tener en cuenta la incautación de 260 fardos de droga en la embarcación y al no encontrar sustancias estupefacientes en los registros domiciliarios en España
La Audiencia Provincial de Cantabria ha absuelto a seis personas acusadas de pertenecer a un grupo criminal dedicado al tráfico de estupefacientes y que en agosto de 2013 se encontraban enPortimao(Portugal), donde la policía lusa se incautó de 260 fardos de cocaína alojados en el interior del camarote de un velero.
En una sentencia que ha sido notificada recientemente, el tribunal anula la diligencia de entrada yregistroen la embarcación, dado que el mandato que los agentes tenían excluía la entrada en las zonas utilizadas como domicilio y la incautación de la droga se realizóprecisamenteen el interior de un camarote.
Según relata la resolución, “dicho registro fue practicado por los agentes sin contar con la correspondiente autorización judicial, excediéndose respecto al mandato o autorización que les había sido concedido”.
Por tanto, “la imposibilidad de valorar la incautación efectuada”, junto con la “ausencia de sustancias estupefacientes en los registros domiciliarios practicados en España y la ausencia de otras pruebas concluyentes de dicha actividad”, llevan al tribunal a dictar una sentencia absolutoria.
Investigación iniciada en Santander
La operación contralos ahora absueltosfue iniciadaen Cantabriapor la Guardia Civil, que tuvo conocimiento de la existencia de una o variaspersonas que se venían dedicando a la compra de sustancias que habitualmente sirven para adulterar cocaína.
Ante estas sospechas, los agentes obtuvieron autorización judicial para intervenir las comunicaciones deciertos números de teléfono que facilitaban a las empresas de mensajería que transportaban dichas sustancias
El seguimiento de esas comunicacionesles llevó a conocer quedos de los acusadosesperaban la llegada de un velero con sustancias estupefacientes en su interioryque probablemente arribaría en costas portuguesas.
Fue entonces cuando los agentes españoles se ponen en contacto con los portugueses para ofrecerles tal información así como la descripción deesos dos acusados,que estaban siendo investigadosen Españay que se dirigían en sendos vehículos haciaPortimaopara recibir al velero.
El 2 de agosto de 2013, cuandollegaron a la citada localidadlos dos acusados,en la costase encontrabafondeandoun velero, del que salieron otras dos personas–también acusadas-a bordo de una embarcación auxiliar que llegó hasta la playa.
Detenidos en el arenal
Una vez en el arenal, las cuatro personas entraron en contacto, momento en quefueron detenidas. Acto seguido la policía portuaria procedió al abordaje del velero, dondeencontró a otro hombre, también acusado.
Tras practicarse una primera inspección por parte de la policía portuaria y desplazar el barco hasta el puerto,losagentes de la policía judicial portuguesa procedieron al registro de la embarcación.
Fue en tal actuacióncuando seencontraron,alojados en el interior del camarote de proa que servía de alojamiento y dormitorio,un total de 260 fardos o paquetes de cocaína.
Anulada tal diligencia y ante la inexistencia de otras pruebas concluyentes, la Audiencia de Cantabria absuelve a los acusados de los delitos contra la salud pública y de pertenenciaagrupo criminal de los que venían siendo acusados.
La sentencia no es firme y contra la misma cabe recurso de casación.





